miércoles, 4 de febrero de 2009

Boletín Febrero

Tiempo de Amarpone a su servicio Charlas y Talleres dirigidos a parejas y/o padres de familia de su institución:

Las situaciones personales que a menudo viven las personas, demuestran que muchas veces la relación conyugal tiene una fuerte influencia sobre el desempeño laboral. Esta situación que puede empezar en la familia y que se extiende a la vida laboral, no permite desempeñar un rol satisfactorio; sea como esposos, padres o trabajadores.


Estos niveles de estrés se incrementan notablemente en situaciones críticas por las que atraviesa todo matrimonio: nacimiento de un hijo no planificado, problemas con las finanzas familiares, situaciones conflictivas no resueltas, falta de comunicación conyugal, decaimiento del romance en pareja, etc., situaciones que, al desconocer la forma de tratarlos, lleva a vivir las relaciones muy por debajo de lo optimo y saludable ya sea conyugal o laboralmente.


A través de los talleres de Tiempo de Amar, buscamos brindarle a las parejas e individuos principios de vida y herramientas prácticas que los lleve a evitar la influencia negativa que los problemas familiares pueden tener en su vida laboral, aprendiendo a tratarlos de manera saludable y correcta.


Para mayor información ingrese a: www.tiempodeamar.org


Para mayor información escríbanos a tiempodeamar2011@gmail.com

martes, 21 de octubre de 2008

Cómo esperabas...

Después de mucho tiempo, vuelvo a escribir y, mirando el video que les dejo a continuación, recordé un poema que escrbí hace mucho y me pareció oportuno poder compartirlo con ustedes. Si Dios quisiera hablarte (y lo quiere), qué escogerías ¿un susurro o un ladrillazo?, les dejo con un pequeño poema y luego viene el video de Samuel Hernández, les sugiero que puedan escuchar toda la letra de la canción y finalmente... tú escoges.

Despertando(Mayo de 1997)

Ha pasado un buen tiempo desde que dejé de escribir
Hoy una vez más vengo, despertando mi lápiz de su dormir
Pero sólo para darle gracias a Dios, mi Señor
Por su perdón, manifestando en su amor
Por haberme enseñado que las cosas no se harán
Tal como el hombre quisiera que se hicieran.

Esto digo, no por haberlo de alguien escuchado
Sino más bien por algo que mi yo ha experimentado.
Si, el yo; ese orgullo que no nos deja seguir adelante
Y que más bien nos convierte en una vanidad andante.
Donde sólo una medicina venida del cielo puede curar
Un quebrantamiento que nuestro Señor en su sabiduría sabe dar.
Para que aprendamos a amarle cada vez más
Pensando de nosotros con cordura, mansedumbre y humildad.
No más.